Soy del sur de mi cabeza
donde existe una bestia indomable.
Mi antagonista y salvadora.
lunes, 18 de enero de 2021
martes, 29 de diciembre de 2020
Domingo
Son las 6. Todos duermen.
El cielo esta mañana
es un veteado azul con naranja.
Globos.
Te pienso...
enmedio del reflejo
y el coro de aves.
Respiro el aire fresco,
suspiro
y regreso a la cama.
Debajo de las sábanas
es otro recuerdo.
Pienso en tus manos
en como hacen magia
con la vida,
en lo fértiles y fuertes que son.
Siento el vibrar de tu voz
debajo de mi blusa
y en todos los rincones
de esta casa.
Te escucho reír,
contándome historias
de hazañas y manjares,
del niño que seguís siendo.
Soy feliz de vivirte,
de coincidir.
En este rato descubro,
que quizá sí
somos cómplices.
La soledad nos hizo un regalo.
Conocernos.
Y el anhelo
de compartir
las horas de descanso,
no se extingue.
Es mi cable a tierra.
El cielo esta mañana
es un veteado azul con naranja.
Globos.
Te pienso...
enmedio del reflejo
y el coro de aves.
Respiro el aire fresco,
suspiro
y regreso a la cama.
Debajo de las sábanas
es otro recuerdo.
Pienso en tus manos
en como hacen magia
con la vida,
en lo fértiles y fuertes que son.
Siento el vibrar de tu voz
debajo de mi blusa
y en todos los rincones
de esta casa.
Te escucho reír,
contándome historias
de hazañas y manjares,
del niño que seguís siendo.
Soy feliz de vivirte,
de coincidir.
En este rato descubro,
que quizá sí
somos cómplices.
La soledad nos hizo un regalo.
Conocernos.
Y el anhelo
de compartir
las horas de descanso,
no se extingue.
Es mi cable a tierra.
sábado, 19 de diciembre de 2020
Sábados
Huyo y sin razón de quedarme
crece el monólogo incesante.
Los sábados son los días de matadero
bestiales y crueles
marcados por ladridos matutinos,
borrados de mi calendario.
No existo los sábados.
Los sazono con menta y sandía,
y triples dosis de café con leche.
Experimento una angustia letal.
Ya no sonrío los sábados.
Cesaron las tardes maratónicas
de carcajadas y litros.
Se vencieron las monótonas canciones
y repetidos cocteles,
el falso halago de borrachera,
las mismas historias contadas de memoria,
los playlists biográficos.
Se vaciaron los sillones
de culos cómodos y felicidad efímera.
Memorias de manjares abundantes,
el exceso, el bullicio
los planes de after party.
Hoy parece velatorio.
Y justo los sábados
tienen un aroma a silencio,
a encierro y sepulcro.
Los sábados me mezclo entre la gente
para parecer turista y normal.
Hago listas inútiles de cosas
que no necesito.
Tengo pretexto para salir
a observar el mundo
en tenis.
Todos son felices,
amables y veloces los sábados
excepto yo, mi etereidad
y mi ausencia.


